24h CycloCircuit 2022

Circuito Ricardo Tormo – 29 Julio 2022.

Hola amigos, tal y como os expliqué haces unos meses y tras toda la preparación que puedan tener un par de domingueros como nosotros, llegó el día. 

Sabíamos que no tendríamos nada que rascar respecto a clasificación porque al ser campeonato de España de Ultra maratón y habiendo premios en metálico para los ganadores iba a atraer muchísimo nivel de todas partes de país y parte de Europa (tal y como vivimos en el box con varios corredores alemanes, y uno francés en el box vecino). Nuestro objetivo real era simplemente acabar. Como ya dije en la previa, veníamos de correr en equipo de cuatro y tal y como después vimos, el salto a correr en dúo es muy grande.
Ya nos lo decían compañeros que era muy duro, que íbamos a sufrir, y desde la ignorancia de no saber qué te espera y desde la comodidad del sofá pensabas “bueno, tampoco será para tanto…” Pues ahora puedo reconocer que sí, que sí es para tanto. Es duro correr en dúo y más si no puedes entrenar salidas largas a diario. Pero bueno, vamos por el principio. 

Llegamos al circuito el viernes tarde para recoger dorsales y dejar algunos trastos en el box asignado, aprovechando para charlar con algunos conocidos. Los nervios pre-carrera ya habían aparecido para no irse hasta el día siguiente. Acabamos de echar la tarde comprando en un supermercado cercano la bebida y cuatro chucherías que nos faltaban para las próximas horas.

Sábado 07:00h. Suena el despertador.

Uno piensa “voy a dormir todo lo que pueda la noche de antes que después no podré” pero lo que uno no se acuerda es que la cabeza va a mil repasando que no te falte nada, pensando en qué estrategia puede ser la mejor, dándole vueltas a esto, a lo otro, en definitiva, que no duermes mucho. 

Tras desayunar, recoger y dejar el hotel llegamos al circuito sobre las 9:30h para acomodarnos bien el box ya que íbamos a ser bastantes allí metidos. Compartíamos espacio con un G4, dos ‘sólos’ de 24h y otra corredora sola de 12h, todos ellos con sus respectivos auxiliares (menos nosotros que íbamos solos), y sumado a dos cámaras que acompañaban a uno de los corredores. Al final cada uno encontró su rinconcito y allí estuvimos todos a gusto. 

10:15h: Briefing.

Explicando las normas generales, sanciones que puedan haber, límite de velocidad en pit lane, etc. Nada especial, como lo que te explican antes de despegar en los aviones pero siempre va bien recordar por si hay alguna duda.

Ahora sí, a prepararse y colocarse para la salida tipo LeMans, pilotos a un lado de la pista, monturas al otro.

11:30h: 

¡¡¡¡Pistoletazo de salida y a correr!!!!

Arranca Oliver y sufre las primeras vueltas a base de palos constantes, tantos que con un solo paso por meta ya se había roto completamente el pelotón. A la media hora ha empezado a descolgarse del grupo ya que era imposible seguir así, dejando la media de la primera hora en casi 42km/h. 

Para la segunda hora ya rueda a su ritmo, recogiendo cadáveres que se iban cayendo del pelotón de cabeza y entra a boxes para el relevo acabando con 74,5km, 2h03’, 36.3km/h avg.

13:30h:

Mi turno, el que narra, Víctor o conocido como Nectus o Dr.Nectus, saliendo a pista sin nadie a la vista, sin rueda a la que seguir. Paso un par de vueltas controlándome para no ir a fuego con los nervios de carrera y el ir fresco, sin pasar de 150-160ppm hasta que me pilló el pelotón de cabeza. Me engancho a rueda. En recta es una maravilla rodar tan rápido sin apenas pedalear. El resto de la vuelta era una agonía para aguantar los arreones. Me quedo ahí media hora, rodando a 40km/h de media y me descuelgo. No es nuestra guerra y estos cartuchos nos harán falta para llegar al final. 

Me engancho a un grupo de ‘solitarios’ de 12 y 24h rodando muchísimo más tranquilo para llegar a las dos horas de tanda y darle descanso a Oliver.

Entro a boxes con 75km, 2h08’, 34.8km/h avg, y la lengua seca signo de deshidratación a pesar de que fui bebiendo bastante. Más tarde comprobaré que me pasé con los potingues que les echamos al bidón. 

15:40h – Turno de Oliver:

Tanda más tranquila. En una vuelta llega a un grupo de ‘solos’ donde se queda hasta que los cazan otro grupo donde rueda el 102, 106 y 107 (aclarar que los “cientos” son rivales directos en Dúo) y se engancha como una lapa. A la media hora salta del grupo e intenta escaparse, pero la aventura en solitario solo dura un cuarto de hora hasta que vuelven a ir juntos. Minuto 45 de tanda y son cazados por la cabeza de carrera, se enganchan a rueda y vuelven a llover los palos. 

Aguanta hasta la 1h35’ de tanda y se descuelga, arrastrándose por la pista hasta entrar al relevo con 66km, 1h57’ y 34,1km/h.

17:40h:
Se podría resumir como una tanda tranquila la primera hora y media, después un cadáver en pista.

Con esta segunda tanda y tras los excesos de la primera, las piernas ya pesan, pero entro a pista como antes, sin nadie a la vista. Paso dos vueltas en modo crucero, sin pasar de 150ppm pasando a algunos ‘solos’ que ruedan más despacio hasta que contacto con un grupo más números con varios ‘solos’ y algún ‘dúo’ y ahí me quedo, escondido a rueda. Pasan las vueltas y como mucho tengo que saltar a tapar algunos huecos de los que se van descolgando pero ruedo tranquilo sin subir de pulsaciones.
A la hora y cuarto me tomo un gel porque me salta una alarma en el gps al haber consumido 1.000kcal. Este sería el principio del declive. 

1h30’ de tanda y viene a verme el señor del mazo. Al pasar por recta aviso a Oliver que entro en tres vueltas pero al final de esa misma recta ya apenas puedo aguantar el ritmo del grupo y me voy descolgando. Soy un cadáver en pista. Pienso en entrar en esa misma vuelta pero tiro de cabezonería para acabar con las tres que le había dicho y así darle tiempo a prepararse bien, acabando con 67km, 2h y 33,5km/h avg y un nudo en la garganta que no me deja tomar nada sólido hasta la hora y cuarto de haber entrado. 

19:40h: 

Entra a pista sólo, sin nadie a la vista durante dos vueltas adaptando las patas de palo. Pasa un grupo a velocidad pero nada, aún no puede engancharse. Al momento pasa un G4 (corredor de Grupo de 4) y le echa el gancho durante una hora hasta que este entra a boxes y vuelve a quedarse sólo. Sobre la hora y media entra a boxes a por agua y continúa su tanda para acabar con buenas sensaciones y 74km, 2h13’ y 33,5km/h avg.

22:00h:

Noche cerrada ya y empiezo mi tanda sin forzar, sin entrar en ningún grupo, rodando sólo, controlando pulsaciones y yendo a un ritmo cómodo. Como en tandas anteriores vuelvo a pillar al que llamaría ‘mi pelotón’ (grupo de ‘sólos’ y algún ‘Dúo’ de 12 y 24h). 

Las pulsaciones las llevo por el suelo, las piernas no van tan mal pero el estómago lo llevo girado. Llego a la conclusión que tantos potingues me están pasando factura y decido no beber nada aprovechando la noche y su temperatura suave, a pesar de las alarmas de ‘BEBE!’ que me saltan en el gps cada veinte minutos.
Paso una hora con una lucha psicológica constante queriendo plegar, entrar en boxes recoger y largarme a dormir a una cama. Y lo único que me repetía era “Una vuelta más!”. A la siguiente… “Venga, otra.”.
Y al final, gracias a la cabezonería que me caracteriza (para lo bueno y para lo malo, si no que se lo pregunten a mi mujer…)  continúo en pista. 

Llegan las 23:30h y los de 12h acaban, salen de pista. Llevo media de 30,1km/h y al irse medio pelotón, los que se quedan empiezan a ir más rápido. Me encuentro mejor del estómago y me da para apretar y seguir el ritmo, subiendo la media y acabando con algo de mejores sensaciones. Entro a boxes con 63km, 2h2’, 30,8km/h avg y se acabaron los potingues. Solo agua en el bidón y coca-cola con la comida.

Domingo 00:00h: 

En el relevo con Oli le digo que aguante las dos horas de tanda o lo que pueda pero que yo saldría a las 3am, que teníamos que descansar un poco si queríamos acabar. 

Me hace lo mismo que mi hija “que sí, que sí” y se va. Ya lo conozco y sé que va a hacer caso omiso. 

Entra a pista y rápidamente le caza el grupo principal donde aguanta veinte minutos a media de 40km/h (¿¿¿Pero esa gente qué macarrones toma??? ¿¿¿No pierden las fuerzas???) 

Obviamente se descuelga y acaba en un grupo donde eran todos ‘Dúos’ encabezado por un G8 que es una bestia. Tira del pelotón como un animal y empieza a caer gente. 

Después de resistir muchas vueltas acaba cediendo y queda arrastrándose en pista para entrar en boxes a las dos horas de tanda pero me pilla “durmiendo” (ya podéis imaginar la cantidad de minutos, no horas, minutos que se puede dormir. De hecho, lo vi sentado rellenando bidón y cuando estaba preparándome para salir ya se había ido). 

Total, que lo dicho, tras rellenar agua vuelve a salir a pista donde se engancha a un G4 donde aguanta una hora más a ritmo cómodo, acabando con 102km, 2h52’ y subiendo la media de los 33km/h que tenía antes de entrar a rellenar hasta los 35,4km/h. 

03:00h:

Por el contrario que Oliver que cada vez se encuentra mejor, yo voy a peor. De pájara en pájara y tiro porque me toca. 

Entro a pista sólo, rodando suave para calentar, y no pasa mucho hasta que me pilla y me engancho a otro ‘dúo’. 

Voy mejor y puedo entrar a hacer algún relevo, haciendo el trenecito cada vez mayor. Me regulo porque la intención es aguantar tres horas para dejar descansar a Oli pero pasada la primera hora… BOOM!!!! 

Petardazo y el cuerpo dice basta, el estómago no mejora y las pulsaciones se mantienen bajas (a ratos por debajo de 100ppm) pero las piernas no pueden más. Aguanto la segunda hora como diría La Mala Rodríguez “a base de coraje y cojones” pero si la primera hora la rodé a 31,3km/h, la segunda a 26,6km/h. 

Oli me dice que entre y aunque mi cabeza quiere aguantar las tres horas mi cuerpo no ha pasado de una.

Acabo la tanda con 59km, 2h01’, 29,2km/h avg

05:00h Turno de Oliver:

Su mejor tanda en sensaciones. 

Más de lo mismo, grupo de cabeza imposible de aguantar más de 30min.
Parada rápida a boxes a recoger el móvil cuando se da cuenta que se lo había dejado cargando y sin posibilidad de comunicación. Vuelve a salir y durante tres vueltas lidera un grupito donde en recta se llega a poner a 50km/h. Cada vez se encuentra mejor y aunque ya sabemos que ni de lejos ganaremos, hay que estar dando por saco hasta el final. En cada relevo me dice lo mismo “ahora sí que voy a ir tranquilo” y siempre acaba calentándose… 

Acaba la tanda amaneciendo y con 74km, 2h16’ y 32,7km/h avg.

07:20h: 

Mi última tanda y ya de día para acabar dignamente. Primeros 50′ rodando fuerte y encontrándome bien (rodando a 34,2km/h) acoplándome a dos dúos que ya estaban en pista. Han estado haciéndose relevos hasta que nos han absorbido otro grupo más grande lleno de ‘sólos’, ‘dúos’ y algún grupo. Aquí se aceleró el ritmo pero pude aguantar bien. 

A los 40-45min hemos pasado a otro pequeño grupo de ‘solos’ que iban más tranquilos y decido quedarme. Todo va bien hasta que a las dos vueltas deciden entrar a boxes los que estaban tirando del grupo y nos quedamos dos ‘solos’ y yo. Como es obvio después de 19 horas que llevaban a cuestas ellos no se iban a poner a tirar del grupo así que me pongo delante (aunque no por gusto). 

Paso de 1h30’ de tanda y previsiblemente me vengo abajo. Justo a tiempo nos cazan un grupo mucho más grande y puedo esconderme atrás. 

Me quedan aproximadamente tres vueltas que se hacen largas pero no tanto como tandas anteriores y acabo mi última tanda dignamente con 66,76km, 2h02’ y 32,6km/h avg.

09:20h: 

Entra Oliver, la última, esto ya se acaba.

Nada más entrar a pista contacta con un G4 con el que ya había rodado antes, tirando Oli en llanos y recta y el otro en las subidas pero pronto se quedaría rodando en solitario ya que entró a boxes.
Sin encontrar una buena rueda a la que echar el gancho se queda remando solo el resto de tanda.

Al tener que llevar el transponder en uno de los porta-bidones sólo podemos llevar uno con líquido y tras 1h45’ se queda sin agua. Pasa por boxes a hacer el cambio y vuelve a salir para finiquitar los últimos minutos de carrera. 70,5km, 2h13’, 31,7km/h avg.

11:30h – 24 horas de carrera dando vueltas al circuito Ricardo Tormo como hámsteres en jaulas, sufriendo y disfrutando a partes iguales con esa sensación de amor/odio que tanto nos gusta a los ciclistas. Acabamos con 791km recorridos como equipo (461 por parte de Oliver, 330 por la mía).

Como bien me dijo Jesús Moreno “El chiquitín» del G4 Bike Poin Jena compañero de box al verme la cara cada vez que volvía de mis tandas:

–Tranquilo, de los 365 días tenemos 360 días malos y 5 buenos. Si me dices que tienes 150 buenos dime qué macarrones tomas que los míos no son tan buenos. –

Unas sabias palabras que refleja la pura realidad. Puedes estar todo el año preparándote algo, a conciencia, con más o menos esfuerzo, pero llega el día de carrera y te equivocas echando una pizca de sal de más y se te gira el estómago para el resto de prueba, minándote las fuerzas en cada una de tus tandas, sin margen para recuperar entre una y otra. Por eso, hasta que descubrí lo qué lo causaba y conseguí solucionarlo ya se había acabado. 

Así pues agradecer a mi compañero y hermano Oliver por cubrir mis lagunas, correr más minutos por tanda y darme algo más de tiempo. 

Y tras lo vivido en dúo, lo duro que se hace, la fatiga que se acumula, solo puedo sentir mi más absoluta admiración por los valientes que se lanzan a correr en solitario. Bravo. 

Después de haber corrido tres 24h en equipo de cuatro quería darle una vuelta de tuerca y probar algo diferente pero el salto es demasiado grande. 

En equipo hacíamos tandas de hora y media y si te encontrabas con fuerzas aguantabas hasta cerca de las dos, para descansar como mínimo tres o cuatro horas pero en dúo tienes que hacer tandas de dos horas sí o sí, te encuentres como te encuentres, para darle tiempo de descanso al compañero otras dos horas y viceversa. 

El sábado por la noche pensaba lo que todos pensaríamos “quién me manda a mi venir a sufrir así” pero qué queréis que os diga, el martes ya estoy pensando en buscar otras 24h en otro circuito de cara a 2023. 

SALUD Y PEDALES.
Dr.Nectus.

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